El Barça sigue a lo suyo. Sólo cabe ganar aunque sea en el Gamper y el equipo estuvo a la altura de lo que los aficionados habían ido a ver al Camp Nou en la tarde de este miércoles. Buen fútbol, goles, y a Leo Messi levantar otro trofeo como capitán. La segunda vez después de que el argentino ya alzara el primer título oficial del Barcelona esta temporada, tras conseguir la Supercopa de España contra el Sevilla.

Antes de comenzar el choque y como ya es habitual, se realizo ante los aficionados la presentación de la plantilla para el nuevo curso. Un equipo que ilusiona gracias también a la nuevas incorporaciones, que respondieron de forma muy positiva a lo que el entrenador les exigía. A ellos se sumaron también los jugadores del filial Riqui Puig y Juan Miranda, cuya calidad vaticina un gran futuro en el primer equipo del Barcelona a corto-medio plazo, pese a que todavía les queda mucho por aprender.

Tras la presentación de todos los jugadores, el capitán Leo Messi ofreció la recién conquistada Supercopa a todos los culés, y habló ante su público, donde destacó la importancia de sus antecesores en la capitanía azulgrana como Carles Puyol, Xavi Hernández, o Andrés Iniesta, para quien tuvo una mención especial tras su marcha del club el pasado mes de junio. Asimismo, Messi lanzó un mensaje ilusionante a toda la culerada al prometer que el equipo se ponía como objetivo primordial la conquista de la Champions para esta temporada, y alegó que hay calidad suficiente en el equipo para no pasar otro año más sin levantar la orejona.

Una vez concluido el acto previo al encuentro, el Barcelona se puso manos a la obra. El Gamper es siempre un gran oportunidad tanto para los recién llegados, como para los jugadores del filial que cuentan con la oportunidad para demostrar que tarde o temprano, serán merecedores de recalar en el primer equipo. Este fue el caso de las nuevas incorporaciones como Malcom, que abrió la lata en el Camp Nou y sumó su segundo tanto con la camiseta azulgrana. Rafinha por su parte, deslumbró con acción mágica para sentenciar el encuentro, y lucha por hacerse un hueco en una plantilla de lo más exigente.

En el once inicial, sorpresas justificadas. El desgaste de la plantilla tras conquistar la Supercopa de España obligó a Valverde a repartir la titularidad entre habituales y no tan habituales, contando con la presencia, por ejemplo, del canterano Miranda, quien por cierto tuvo una muy buena actuación como relevo de Jordi Alba, habiendo desbancado previamente a Cucurella en la pugna por ser el futuro lateral izquierdo. Otro nombre propio fue el de Riqui Puig, jugador de poca envergadura, pero que viene pisando fuerte como así lo ha demostrado en esta pretemporada, y que este año deberá terminar de explotar en el Barça B.

El Barça fue claramente superior al cuadro argentino, que ya se encuentra en plena competición casera, y que pocos argumentos tuvo en la disputa por el trofeo que terminó llevándose el Barcelona. Otros como Lenglet o Arthur entraron en la segunda mitad para deleite de los aficionados y también contaron con la oportunidad de demostrar su valía ante un Valverde que deberá dirigir un grupo con mucha calidad, la recién llegada y la de siempre. Bendito problema.

Tras las buenas sensaciones que plasmó el Barça sobre el terreno de juego y tras hacerse con el Trofeo Joan Gamper, uno más para las estanterías del club, a la afición culé se le permite comenzar a soñar con un año que a priori, se prevé de lo más ilusionante. Y aún más tras las palabras de Leo Messi previas al partido. Que comience la fiesta.

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