Cuando Zinedine Zidane declaró públicamente que el Real Madrid por decision suya no iba a hacerle pasillo al Barça aunque hubiera sido ya campeón de liga, muchos culés sentimos una sensación de aliivio.

 

Es evidente que el equipo campeón disfruta del pasillo, pero el que es capaz de hacerlo demuestra un gran señorío y es mejor que el Real Madrid no finja esa cualidad que no posee, puesto que  hacerlo de forma impostada(como el propio Zidane se atribuye una capacidad que solo tiene Florentino) daria aún más sensación de ridículo.

 

En el himno del Madrid hay una estrofa que dice caballero del honor, y ha quedado claro que no es más que un deseo del autor que quedó en nada con el tiempo, y la decision de Zidane  no hace mas que confirmarlo.

 

El Barça ha de seguir a lo suyo, ganar la liga cuanto antes sin distracciones folclóricas y no esperar nada de sus enemigos, para  tampoco verse impelido a corresponderles  cuando el tiempo cambie. Pero  en realidad nunca debió esperarlo de quien para no ver al rival ganar la copa lleva 4 años arreglando baños en su estadio haciendo el ridículo, un ridículo ocultado por sus periodistas de cámara, famosos por su nula capacidad de análisis y su infinita sed de sumisión, aquellos periodistas a los que el maestro Garcia llamaba  con su gracejo semántico“lametraserillos”.

 

Disfrutemos del título de liga cuando se alcance, que será el séptimo de la última década, disfrutemos de tener al mejor del mundo aunque haya quien por un plato de lentejas sea capaz de votar lo contrario y querer convencernos de su honestidad y disfrutemos en suma de esta época maravillosa que, posiblemente, sea irrepetible.

 

Y al entrenador blanco, por evitarnos la sensación de que los suyos habían, por fin, hecho honor a la citada estrofa…

 

Gracias Zidane

Antonio Salcedo

Colaborador

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