Quien algo quiere, algo le cuesta, y sino que se lo digan al Barça B. Los de García Pimienta han puesto la directa en la Segunda División, y parece que tras un inicio liguero un tanto incierto, han terminado por encontrar su sitio. El filial azulgrana lograron sumar su segunda victoria consecutiva, la primera de ellas tuvo lugar en campo del Conquense, donde los culés vencieron por 0-3. La segunda de ellas se fraguó el pasado sábado en el Miniestadi, con un resultado de 2-1 y que suponía el primer triunfo del Barça B en casa.

En lo que va de temporada, los de García Pimienta acumulan un total de tres victorias, dos derrotas y un empate, resultados que han otorgado a los culés 10 puntos de los 18 posibles, y que le han permitido escalar hasta el cuarto puesto de la tabla. Sin duda una mejora visible en el juego del equipo, que a base de mucho trabajo, ha obtenido la recompensa merecida. Los azulgranas no han abandonado en ningún momento su estilo de juego, daba igual como se presentaran las cosas, el Barça quiso mantenerse fiel a su manera de hacer, y ese esfuerzo ha terminado por premiarle. 

Apenas nadie queda ya de los jugadores que componían el Barça B la campaña pasada. El filial tiene un aire completamente renovado, formado por básicamente por los juveniles que se proclamaron campeones de UEFA Youth League el curso anterior, y que deberán pelear en una categoría en la que pocos quieren estar. Durante este curso, los pupilos de García Pimienta se verán las caras con equipos que lucharán con uñas y dientes por un objetivo común: el ascenso a la categoría de plata. Y como ya ha podido comprobar el Barça, aquí los triunfos se venden caros.

Tras el descenso en el pasado mes de junio, el Barça B arrancó nuevamente su andadura por la Liga con claros síntomas de no dominar el terreno. Un claro reflejo fueron las derrotas en las dos primeras jornadas,  ante el Alcoyano por 3-1, y frente al Ejea en casa por 0-1. El primer contacto de estos jugadores con la Segunda B había sido un tanto amargo, ya no sólo por la exigencia de los rivales, sino por la dureza de mismos sobre jugadores como Riqui Puig, que hoy por hoy es el jugador con más faltas recibidas de toda la categoría. Ahí es nada.

 

No obstante, estas situaciones son las que deben curtir a las futuras estrellas, quienes han de aprender a manejarlas de manera solvente y sin perder los papeles. La apuesta de técnico catalán por mantener el estilo de juego del Barça era inamovible y el técnico estaba dispuesto a morir fiel a sus principios, antes que hacer que el equipo perdiera su sello inventando nuevas fórmulas. Un total acierto. Los chicos siguieron firmes en sus tareas dentro de terreno de juego, y tras la corrección de algunas carencias en la zaga, el Barcelona comenzó a carburar.

La evidencia más clara llegó en campo del Conquense, donde los culés vencieron con un contundente 0-3, todos ellos obra de Rafa Mujica, y donde se vio a un equipo que creía en lo que hacía. El pasado sábado, no obstante, se confirmó la mejora del equipo al sumar sus tres primeros puntos de este año en el Miniestadi, contra el Olot. Los goles del Barça, obra de Kike Saverio y de Abel Ruiz, llegaron en la primera parte, y pudieron ser más si no se hubiera pecado de falta de puntería. Aún con todo, los de Pimi supieron defender su ventaja incluso cuando el Olot recortó distancias en el segundo tiempo, tras establecer el 2-1 que sería definitivo.

La próxima cita de los azulgranas tendrá lugar este sábado en casa a partir de las 17:30h contra el Atlético Baleares, y llegados a este punto, sólo cabe esperar que el buen juego siga predominando en el filial, y que los buenos resultados premien el gran trabajo de una cantera que se presume prometedora.

Diana Velasco Silgado
Diana Velasco Silgado

Redactora/Editora

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