Empieza la hora de la verdad. Después de las cortas vacaciones tras un verano saturado de fútbol por el Mundial, los interesantes movimientos del mercado de fichajes, los partidos amistosos y el comienzo de algunas ligas importantes como la Premier y la Supercopa de Francia, hoy se da el pistoletazo de salida a la temporada en España.

 

Antes de entrar en dicho partido, quiero dedicar un párrafo a la salida de Cristiano Ronaldo del Real Madrid. Sinceramente, creo que los socios y aficionados del club blanco deben hacerle un monumento a Florentino Pérez por lo que ha sido el negocio del siglo. Lo fichan en 2009 (24 años) por 96 millones de euros. En 9 temporadas ha logrado infinidad de goles y títulos. A destacar las 4 Champions en 5 años y 3 consecutivas. Lo han explotado al máximo a nivel económico. Y lo traspasan en 2018 (33 años) por casi 110 millones de euros.

Mejor imposible. Probablemente, jamás, volveremos a ver un traspaso de un jugador de 30 años o más por ese valor. Como he dicho antes, el negocio del siglo.

Pero volviendo a España. Por primera vez en la historia, se jugará un partido oficial de una competición española fuera del territorio nacional. Concretamente en Tánger, Marruecos. Y pese a lo expresado por muchos frentes de la opinión pública, creo que la decisión tomada por Rubiales ha sido todo un acierto.

En primer lugar, espero que la decisión de disputar esta competición a partido único no sea flor de un día y se mantenga. Si la Supercopa de España ya es de por sí un trofeo con poca expectación, a menos que sea un Real Madrid – Barcelona o viceversa, el formato de final a ida a vuelta lo hace menos emocionante. Siempre he me he posicionado en la idea que es un atraso total que esta competición no sea a partido único. En el resto de países avanzados y civilizados de Europa ya es así desde hace mucho tiempo. Una final debe ser, siempre, en dicho formato y en campo neutral. Bravo por Rubiales y su equipo.

Otro debate más polémico es la elección de la sede. Puedo entender a los socios y aficionados que se desplazan habitualmente con el equipo sobre la incomodidad, económica, que puede suponer un desplazamiento así. Lo entiendo.

Pero lo que no puedo entender tanto son las voces extremadamente críticas que rechazan la sede, por un lado, por ser algo insólito que se realice fuera de España y, en segundo lugar, no comparto para nada los comentarios xenófobos y racistas que se han llegado a leer en las redes sociales de los medios de comunicación por parte de los usuarios.

Me explico. En primer lugar países como Francia e Italia ya han celebrado el partido de la Supercopa en el fuera de sus fronteras. Tánger acogió el año pasado la Supercopa francesa y Pekín ha acogido en un par de ocasiones la italiana. Creo que es una buena manera de promocionar el fútbol en el extranjero y puede suponer, siempre y cuando los clubes hagan bien su trabajo y puedan ofrecer desplazamientos relativamente asequibles a sus socios más incondicionales, una buena oportunidad de pasar unos días de vacaciones con partido de fútbol incluido. No he estado nunca en Tánger, pero he oído cosas maravillosas sobre la ciudad. A destacar el innumerable número de películas que han sido rodadas en la ciudad marroquí, por ejemplo numerosas entregas del agente 007 como Alta Tensión, Spectre o la obra de culto Desde Rusia con amor.

Y luego tenemos el tema del racismo y la xenofobia detectados en las opiniones reflejadas por los usuarios en las redes sociales de los medios de comunicación. No es el lugar ni el momento de reflejarlas aquí. Pero es evidente que evidencian que la mente de un gran número de ciudadanos españoles es aún un melón por abrir. Debemos viajar más y aprender a ser más respetuosos con lo diferente.

Pero volviendo al fútbol. Hoy el Barça empieza una temporada con el claro objetivo, digan lo que digan, de ganar la Champions. Las decepciones en los últimos 3 años cayendo en cuartos de final en plena madurez del mejor jugador de la historia, y el hecho de que haya sido el Real Madrid campeón en estas 3 últimas ediciones, plantean un escenario de relativa urgencia de hacer algo grande en Europa. Y más aún teniendo en cuenta las importantes inversiones que se han hecho con jugadores como Coutinho o Démbelé.

Creo, en mi humilde opinión, que la directiva del Barça ha hecho bien los deberes. Se ha armado un buen equipo equilibrado en todas las líneas. Me ha gustado lo que he visto de Arthur, Malcolm, Lenglet y el joven Riqui Puig. Creo que Arturo Vidal puede ser un buen fichaje teniendo en cuenta que a este equipo le faltaba un jugador de ese perfil. Trabajador y físico. El partido de la Roma fue un reflejo de ello.

Una temporada en la que algunos jugadores deben dar un paso al frente. Los jóvenes, pero veteranos a la vez, como Rafinha, Denis Suárez y sobretodo Démbelé. Alguna sorpresa que venga de la cantera. Y los más veteranos, y pesos pesados, como Piqué, Suárez, Busquets, y el propio Messi. Los años no perdonan, y cuando se llega a la trentena se debe entender que es necesario administrar los recursos. No es necesario que lo jueguen todo. Y en el largo plazo, lo agradecerán.

Es evidente que la ambición de la plantilla del Barça es máxima. Es decir, el objetivo es ganarlo todo. Pero si ciertos jugadores, que ya no son unos veinteañeros, no entienden que deben entras más a menudo en las rotaciones volverá a pasar lo mismo. Llegarán a febrero marzo con las pilas casi agotadas. Justo en el momento que la Champions entra en su momento de máxima exigencia. Y a eso le ha pasado al Barça en los últimos años, jugar cada 3 días en enero, febrero y marzo debido a la Liga y la Copa del Rey ha acabado pasando factura.

Así pues, toca empezar una nueva temporada con la máxima ilusión de volver a revalidar los títulos conseguidos la temporada pasada. Y con cierta presión, aunque se diga con la boca pequeña, de levantar la Champions en el Wanda el próximo mes de junio. Es evidente, que debemos aprovechar los últimos latigazos del mejor jugador de la historia. Leo Messi.

Pero ahora toca levantar la Supercopa de España en Tánger contra el Sevilla. Algo que no será nada fácil. Tots units fem força!

 

“Mira nena, hay ciertas cosas que no están permitidas, tales como beber Don Perignon del 53 a una temperatura superior a los 4º, es tan malo como escuchar a los Beatles sin taparse los oídos.”  (Sir Sean Connery, James Bond)